La obra de José Manuel Berenguer y Analivia Cordeiro en el Museo Tamayo de México y el Centre del Carme de Valencia respectivamente, y la producción, catalogación y coleccionismo de arte tecnológico puesto a prueba con la Colección BEEP en el festival Ars Electronica

Tras su paso por el Museu Fundación Juan March de Palma y el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca en 2016, y la Fundación Juan March de Madrid a principios de 2017, la exposición Escuchar con los ojos. Arte sonoro en España, 1961-2016, recala desde el próximo 21 de julio y hasta el 30 de septiembre en el Museo Tamayo de Ciudad de México.

Esta muestra, que cuenta con José Iges y José Luis Maire como comisarios y con la colaboración de muchos otros artistas y expertos, pretende mostrar los orígenes, la diversidad de trayectorias y la vitalidad del arte sonoro realizado en nuestro país desde 1961 hasta nuestros días. Mediante la amplitud y variedad de las más de 400 obras escogidas y un extenso material documental, la exposición quiere hacer visible (y sobre todo audible) el sonido organizado con criterios artísticos en nuestro país, incluso en unos tiempos (las décadas de los 60 y los 70) en los que el propio término “arte sonoro” no había sido aún enunciado como tal.

Como parte de este recorrido propuesto figura la obra de la Colección BEEP, Luci, del artista José Manuel Berenguer.

Luci reproduce el funcionamiento de un sistema auto-organizativo inspirándose en el comportamiento de las luciérnagas de los manglares del sudeste asiático. Se ha observado que cuando el macho de la luciérnaga lanza una señal intermitente, la hembra responde con un destello similar. Primero, las frecuencias de las emisiones de luz tienden la una hacia la otra y, más tarde, se acoplan totalmente. Éste es tan sólo un ejemplo de lo que es una característica general de la naturaleza: la existencia de osciladores acoplados, sistemas que tienden a estabilizarse en determinadas secuencias periódicas de estados mientras no se produzcan fluctuaciones suficientemente fuertes como para romper la estabilidad de esas configuraciones.

Luci consta de 64 unidades compuestas, cada una de ellas, por cinco emisores sensibles de luz y sonido cuyo comportamiento rítmico configura innumerables patrones caóticos que tienden a la estabilidad. Los componentes individuales carecen de información acerca del comportamiento del conjunto si bien, el comportamiento de Luci es manifiestamente más complejo que el de sus integrantes. La alteración en la luminosidad ambiental, producida por la intervención del visitante, estimula la comunicación de los componentes provocando un nuevo acoplamiento. Aunque los patrones polirrítmicos de adaptación no siempre son iguales y, a pesar de que los puntos de partida y los recorridos puedan ser esencialmente diferentes, siempre se termina en el mismo sitio. Luci es una muestra de que el mundo está lleno de relojes que se acoplan y cuyos latidos generan un ruido de dimensiones universales que nos da idea del orden que creemos adivinar en la Naturaleza.

Su artífice, José Manuel Berenguer, es Director de Orquesta del Caos, con sede en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), Director del Festival Música13, organizado por NauCoclea, Camallera. Consultor de sonido en sistemas multimedia en en el GMMD-Universidad Abierta de Cataluña (Universitat Oberta de Catalunya) (UOC) y profesor de Sonido Digital en ESDI-Universidad Ramon Llull (URL), también colabora con otras universidades e instituciones de investigación artística como Metrònom, MECAD, IUA-Universidad Pompeu Fabra (UPF), Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), Universidad Autónoma de Barcelona y ELISAVA, Escuela Superior de Diseño de la UPF.

El algoritmo como un eje de comunicación entre lo humano y no humano, y el arte como un medio capaz de facilitar un encuentro con este lenguaje con el que mantenemos una constante interacción. El pasado 13 de abril se inauguraba en el Centre del Carme la exposición Los algoritmos suaves, comisariada por Rafael Barber, que podrá verse en Valencia hasta el próximo 24 de junio. En esta muestra se encuentra otra pieza de la Colección BEEP, en este caso, M3X3 de la artista Analivia Cordeiro, que se exhibe junto con obras de Helen Knowles, Lawrence Lek, Moisés Mañas, Beatriz Olabarrieta y Kit Craigh.

Analivia Cordeiro es bailarina, coreógrafa y arquitecto. Estudió Danza según el Método Laban en Brasil y Danza Moderna con Alvin Nikolais, Merce Cunningham, Gus Solomons Jr. y Viola Farber Dance Studios en Nueva York. Posteriormente, se formó en el Método corporal Eutony en Brasil. Licenciada en Arquitectura por la Universidad de São Paulo en Brasil, Máster en Multimedia por la Universidad de Campinas, y Doctora en Comunicación y Semiótica por PUCNSP, Brasil.

Considerada una de las pioneras del videoarte brasileño, sus obras se han expuesto en diversos países como Estados Unidos, Suiza, Argentina, Checoslovaquia y Yugoslavia.

M3X3 fue la obra ganadora de la X Edición de los Premios ARCOmadrid/BEEP de Arte Electrónico en el año 2015. Primera pieza de videoarte en Brasil así como la primera pieza de videodanza. Obra referencial e histórica (1973) que replantea el lenguaje de la danza a partir de una especial “notación” (Nota Anna) que luego se articula por medio de un programa de computación pionero. Esta creadora se encuentra en la estela del arte neo-concreto y en diálogo tanto con los primeros desarrollos de programación tecnológico-artística cuanto con las mutaciones de la danza moderna y del performance.

Por otro lado, la Colección BEEP se encuentra ultimando los preparativos de su presencia en el reconocido festival Ars Electronica (6, 7, 8, 9 y 10 de septiembre, Linz). El punto de partida parte de los resultados obtenidos gracias al Programa ATA para la creación y formación artística con tecnologías avanzadas (en colaboración con Eurecat, Centro Tecnológico de Cataluña): actualmente el 75% del mercado de arte contemporáneo se produce en las ferias de arte, en las cuales, por sus propias limitaciones de tiempo y espacio, sólo se pueden presentar un tipo de obras muy concreto, es decir, de pequeño formato. Debido a este hándicap, el coleccionismo está preservando únicamente obras de limitadas dimensiones que no reflejan las inquietudes y el trabajo artístico que están desarrollando los artistas, sobre todo, en el medio tecnológico. Por ello, la Colección propone a partir de la obra de Paul Friedlander, ganador la primera convocatoria del mencionado Programa ATA, desarrollar una instalación con toda la metodología de registro necesaria para que cualquier pieza de naturaleza tecnológica pueda ser reinstalada en el futuro siguiendo un estricto manual y, por ende, sea un proceso coleccionable y preservable a largo plazo para próximas generaciones.

Friedlander es licenciado en física y matemáticas por la Universidad de Sussex. Su tutor personal, Anthony Leggett, resultó galardonado con el Premio Nobel por su trabajo sobre la superfluidez. Friedlander ha expuesto en su extensa trayectoria artística en 3 continentes y 12 países. Destaca en 2008 su participación en la exposición Máquinas y almas, arte digital y nuevos medios en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, dedicada a explorar la convergencia entre ciencia, arte, tecnología y sociedad en el inicio del siglo XXI. En 2011 expuso Wave function en Art Futura XXI (Alhóndiga Bilbao, hoy Azkuna Zentroa).

Asimismo, en Ars Electronica, también se podrá disfrutar de las siguientes obras de artistas de la Colección:

– Gust (2017) de Daniel Canogar.

Try Not To Think So Much (2018) de Eugenio Ampudia. Obra ganadora de la XIII Edición del Premio ARCOmadrid/BEEP de Arte Electrónico (2018).

The perpetual Storytelling Apparatus (2008) de Julius Von Bismarck y Benjamin Maus. Obra ganadora de la V Edición del Premio ARCOmadrid/BEEP de Arte Electrónico (2010).

Más información:

Marta Lorenzo
marta@laagencia.org

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